Nuestra empresa
FILOSOFÍA DE LA ENOPATECA
 

En la enopateca practicamos un nuevo concepto de distribución de vinos, sentimos que tenemos la obligación moral de ser honestos y sinceros con nosotros mismos y con nuestros clientes y amigos.  Además, pensamos que la sinceridad y la honestidad son la única vía ética  para poder ofrecer los mejores vinos del mundo con las manos limpias.

Huimos sistemáticamente de los absurdos nacionalismos (el sarampión de la humanidad, germen de todas las guerras), a menudo promovidos por ignorantes tintocentristas. Buscamos mentes claras, lógicas, sin contaminar, capaces de hacer una continua jornada de puertas abiertas para poder conocer y apreciar todas las zonas vitícolas del mundo, haciendo que la imaginación vuele a través de nuestros incrédulos sentidos.

La selección de vinos de Enopateca, está repleta de emociones, de agradables sobresaltos, de "terroir", de pasión, e incluso de lujuria; es una estricta selección donde nuestro cliente y amigo no se puede equivocar ni adrede, ya que escogiendo un vino nuestro "a ciegas", estamos seguros de que dará con un producto magnífico, elaborado por personas apasionadas de su trabajo, viticultores que aman lo que hacen y lo transmiten a su vinos.

Ese sentimiento fraternal de amor, es algo que podemos palpar, oler y sentir, incluso vivir, especialmente cuando estamos disfrutando de los vinos por los que ellos tanto han luchado e incluso sufrido.

Aquí en la Enopateca no encontrarás “bisutería”, ni vinos de relleno, de esos que se ponen en las cartas de los restaurantes “por compromiso”. Tampoco vinos industriales “creados” por fábricas o “diseñadores” que desconocen el romanticismo del vino, buscadores de dinero que igualmente podrían estar fabricando tornillos o ladrillos.

Los vinos artesanos, nuestros vinos, tienen alma, son capaces de trasmitirnos el esfuerzo y la dedicación de quien los ha creado, su identidad y su personalidad, su tipicidad y su respeto a su historia, su cultura y su origen.

Un viticultor o bodeguero que plante cepas que no son de su lugar de origen, difícilmente podrá hacer un buen vino pues comienza falseando su historia e incluso avergonzándose de ella, no respetando su tradición ni sus costumbres, y eso sin duda, es un mal comienzo. ¿Qué honestidad puede albergar quien no respeta ni siquiera a sus antepasados?

Elaborar un vino -y venderlo- debería ser vocacional, una decisión vital, que impregne de amor cada acto que ese bodeguero o viticultor va a llevar a cabo. Solo así se alcanzará la excelencia necesaria para elaborar el Gran Vino.

Con nuestra selección pretendemos apoyar moral y económicamente a todos esos viticultores que han dado y dan su vida por el vino cada día, que pelean cada añada por obtener el mejor vino de sus viñedos desde que se levantan; seres humanos que luchan denodadamente por extraer el mejor fruto posible de una tierra muchas veces rácana y huraña con ellos.

Decía un italiano, Mario Soldati, que:

“Il vino é la poesía della terra” (el vino es la poesía de la Tierra).
Nosotros creemos profundamente en ello.

Somos vendedores de pasiones, trasmisores de magia, emisarios del placer, canalizamos la poesía que el vino lleva dentro y os la ofrecemos en estado puro, y eso, solamente eso,  es lo que nos diferencia de los demás.

Por último recuerda la frase del maestro Enópata:

“En el mundo, no existen los vinos españoles o extranjeros,

caros o baratos, de buena o mala relación calidad-precio.

Solo hay vinos bien hechos o mal hechos.

Que nos den placer o que nos lo nieguen”. 

 

Juan Ferrer y Fernando Angulo.

 

Dedicado a Denis Mortet, Alois Kracher y Didier Dagueneau, que estarán catando vinos con el Dios Baco.

 
Búsqueda avanzada
Zona Vinícola
Atención al cliente

952871542
info@enopateca.com
C/ Molino nº 26
Ronda (Málaga)